Historias de la puta crisis

Terapia de grupo para soportar la que esta cayendo ...



En mi anterior entrada referida al Estatuto de Cataluña, en que divagaba acerca de la tardanza inexplicable de los componente del Tribunal Constitucional en dirimir lo que a mi se me antoja que no es más que una cuestíón  semántica, más propia de un lingüista que de un jurista, recibí un comentario que paso a trancribiros a continuación :

" Me he decidido a comentar, sin atreverme a hacer ningun comentario, no se si entiendes mi trabalenguas. Pero voy a ser atrevida y voy a preguntarte, (antes he de decirte que todo lo que has escrito, no lo he leido) pero suficiente para saber de que va el tema. Me permites una pregunta? es esta....Por qué teneis ese deseo tan enorme los catalenes de independizaros de España?
saludos "


Debo confesar que me produjo una cierta sorpresa la interpelación, por cuanto no recordaba, y así lo pude constatar posteriormente, haber recurrido en momento alguno a la palabra independencia . Contesté al comentario que respondería a la cuestión en una nueva entrada dado el tamaño que una adecuada argumentación podía tener. Ésta es, pues, mi respuesta. Pero vayamos por partes.

Primeramente, aclaremos unas cuantas cosas. Mis padres son murcianos de pura cepa, de Calasparra para más señas, y por tanto, emigrantes en esta tierra. Yo, aunque me nacieron aquí, desperté a la consciencia en Elda (Alicante) y nos instalamos de manera definitiva en Barcelona cuando tenía ocho años. No soy por tanto, un independentista en potencia. Es más, me rio de la pretensión de ciertos grupúsculos de por aquí de convertirnos en estado independiente en un mundo en el que la tendencia es a la concentración en una estructura mayor : Europa.

Ahora, las cosas claras, y el chocolate, espeso. Me siento catalán como el que más, pues he crecido, me he formado, he trabajado en Cataluña y he recibido de ella lo mucho o poco que tengo. Y me siento español, siempre que España me permita sentirme catalán, y afrontar la realidad de que no soy igual que un gallego, un andaluz, un vasco o un manchego. Creo en la la diversidad que consagra nuestra constitución, no en la uniformidad que tratan de imponernos nuestros políticos, especialmente los de la oposición. Quiero sentirme partícipe de una realidad llamada España porque a mi me apetezca, pero no por cojones.

En este sentido, tan hasta el gorro estoy de los ridículos referendums que se han celebrado en ciertos municipios nada representativos de la pluralidad que coexiste en Cataluña (a saber el resultado si las poblaciones hubieran sido Barcelona, Cornellá, Hospitalet o Santa Coloma de Gramanet, que por otra parte, igual suman el 30 por ciento de la población catalana), como de las sucesivas campañas y ataques dirigidos desde el resto de España, mayormente por la derecha, pero no siempre, con boicots incluidos, a cuenta de nuestro pretendido independentismo.

La propuesta de Cataluña fue la modificación por el cauce que marca nuestra carta magna de un estatuto insuficiente, que pudo valer para salir del Franquismo pero no para la realidad actual. Pero no es que no valga el estatuto catalán, son insuficientes todos pues crean una especie de duplicidad de la administración estatal pero vacía de contenidos. Cataluña, en ese sentido, no ha hecho más que abrir el camino para que el resto de nacionalidades del estado (que fuera de Cataluña, si pueden llamarse así sin alarmas interesadas) modernicen sus estatutos, de manera que el estado pueda avanzar hacia una realidad federal, más coherente, más próxima al ciudadano y menos chupasangre.

En definitiva, el Estado español debe conservar competencias en materia de macroeconomía, representación exterior, justicia y  poca cosa más. El senado debe convertirse en una cámara de representación de los territorios que tutele la igualdad de oportunidades y la solidaridad entre las regiones, en lugar de ser una segunda cámara con nadie sabe qué propósito. Pero la inmensa mayoría de las competencias que afectan al día a día de los ciudadanos han de ejercerse desde la proximidad. Y desde luego, los gobiernos autonómicos han de aprender a dirigir los territorios conforme a las necesidades de los mismos, y no en base a los intereses del partido al que pertenecen.

Creo haber dejado clara mi posición. No soy independentista, pero reconozco que, ante la desvirtuación del modelo autonómico que los dos partidos mayoritarios tratan de imponer, o mejor, de mantener (es el mismo modelo centralista del régimen anterior), la independencia es sumamente tentadora. Terminaré con la transcripción de la proclamación de la República Catalana de Macià (que pertenecía a Esquerra Republicana de Catalunya), simultánea con el nacimiento de la II República Española. Nótese que tampoco había referencia alguna a la independencia :

"CATALANES:
Interpretando el sentimiento y los anhelos del pueblo que nos acaba de dar su sufragio, proclamo la República Catalana como estado integrado en la federación ibérica.
De acuerdo con el presidente de la república federal española Niceto Alcalá Zamora, con el cual hemos ratificado los acuerdos del pacto de Sant Sebastià, me hago cargo provisionalmente de las funciones del Gobierno de Catalunya, esperando que los pueblos español y catalán expresaran cual es en estos momentos su voluntad.
Haciendo esta proclamación, con el corazón abierto a todas las esperanzas, nos conjuramos y pedimos a todos los ciudadanos de Catalunya que se conjuren con nosotros para hacerla prevalecer por los medios que sean, incluso si fuera necesario sacrificar la vida.
Rogamos que cada catalán, así como cada residente en Catalunya, se haga cargo de la enorme responsabilidad que en estos momentos pesa sobre todos nosotros.
Todo aquel pues, que perturbe el orden del nacimiento de la República Catalana será considerado un agente provocador y un traidor a la patria.
Esperamos que todos sabreis haceros dignos de la libertad que nos hemos dado y de la justicia que, con la ayuda de todos, vamos a establecer. Nos apoyamos sobre cosas inmortales como son los derechos de los hombres y los pueblos, que ni muriendo perderíamos.
En proclamar nuestra República, hacemos llegar nuestra voz a todos los pueblos de España y del mundo, pidiéndoles que espiritualmente estén de nuestro lado y en contra de la monarquía borbónica que hemos abatido, y les ofrecemos aportar todo nuestro esfuerzo y toda la ilusión de nuestro pueblo renaciente para asegurar la paz internacional.
Por Cataluña, por los otros pueblos hermanos de España, por la fraternidad de todos los hombres y todos los pueblos, Catalanes, sabed haceros dignos de Cataluña.
Barcelona, 14 de abril de 1931
El President,
Francesc Macià"







 Sabido es por todos que uno de los temas pendientes del 2009 para el año que acaba de comenzar es la sentencia definitiva sobre el Estatut de Catalunya (Cataluña para nuestros conciudadanos españoles, Catalonia cuando lo que se trata es de tocar los cojones). Aunque esto de "Ahora sí", lo llevamos oyendo ya tres años, parece ser que, realmente, este mes puede concretarse dicha resolución, a la que llevan dedicados los componentes de Tribunal Constitucional un buen tiempo entre recusaciones, parones y deliberaciones inútiles, además fuera del que hubiese sido su plazo de permanencia en el cargo.

Durante todo este tiempo, casi a diario hemos tenido constancia escrita en los diarios del devenir de las discusiones y de los temas que una vez sí, y otra también, bloqueaban las mismas, impidiendo un veredicto mientras la ley cuestionada entraba en vigor, y comenzaban a desarrollarse las diferentes partes de su articulado. Se han negociado y se siguen negociando y concretando transferencias, sin que ello afecte lo más mínimo ni a la gobernabilidad de España, ni a la de Cataluña, ni a la del resto de comunidades autónomas. Miento, si que les ha afectado, pues fruto de la presión catalana se ha forjado el nuevo marco de financiación para el estado autonómico, que la oposición no aprueba pero que todas las comunidades han firmado (a la hora de pillar, maricón el último). 

Así que llegamos a hoy, 3 de Enero, y de nuevo tenemos en la prensa el articulillo de marras refiriendonos al principal aspecto que parece impedir que el T.C. se pronuncie ya sobre el Estatut : La única nación es la española. Cataluña no lo es ni puede tener símbolos nacionales, salvo que se vinculen a la nacionalidad catalana y no al término nación.

Como uno no acaba de tener claro el matiz que separa los términos nación y nacionalidad, intento aclararme acudiendo a las posibles interpretaciones de los miembros del tribunal, solo para constatar que, efectivamente, sigo sin aclararme, y es más, si le dan tantas vueltas al tema, es imposible que ellos se aclaren.  Como se me antoja que las cosas deben de ser más fáciles de lo que estos señores parecen querer hacernos ver, me voy a la fuente de los vocablos : El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.

A saber :

- Nación : Conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común.

- Nacionalidad :  Condición y carácter peculiar de los pueblos y habitantes de una nación. Como acepción particular en España también tenemos "Comunidad autónoma a la que, en su Estatuto, se le reconoce una especial identidad histórica y cultural".

- Bandera :  Tela de forma comúnmente rectangular, que se asegura por uno de sus lados a un asta o a una driza y se emplea como enseña o señal de una nación, una ciudad o una institución.

- Himno :  Composición musical emblemática de una colectividad, que la identifica y que une entre sí a quienes la interpretan.

En este punto, ya no es que no lo tenga claro, sino que directamente no tengo ni idea de en qué coño llevan invertidos tres años el grupito de eruditos que conforman el Constitucional. A lo que parece, no les gustan estos dos fragmentos del preambulo del Estatut :


"El autogobierno de Cataluña se fundamenta en la Constitución, así como en los derechos históricos del pueblo catalán que, en el marco de aquélla, dan origen en este Estatuto al reconocimiento de una posición singular de la Generalitat. Cataluña quiere desarrollar su personalidad política en el marco de un Estado que reconoce y respeta la diversidad de identidades de los pueblos de España."

"El Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido de forma ampliamente mayoritaria a Cataluña como nación. La Constitución Española, en su artículo segundo, reconoce la realidad nacional de Cataluña como nacionalidad."

Y tampoco parece que les hagan el peso estos dos artículos :

"1º .- Cataluña, como nacionalidad, ejerce su autogobierno constituida en Comunidad Autónoma de acuerdo con la Constitución y con el presente Estatuto, que es su norma institucional básica."

" 8º .- Símbolos de Cataluña

  1. Cataluña, definida como nacionalidad en el artículo primero, tiene como símbolos nacionales la bandera, la fiesta y el himno.
  2. La bandera de Cataluña es la tradicional de cuatro barras rojas en fondo amarillo y debe estar presente en los edificios públicos y en los actos oficiales que tengan lugar en Cataluña.
  3. La fiesta de Cataluña es el Día Once de Septiembre.
  4. El himno de Cataluña es Els segadors.
  5. El Parlamento debe regular las distintas expresiones del marco simbólico de Cataluña y debe fijar su orden protocolario.
  6. La protección jurídica de los símbolos de Cataluña es la que corresponde a los demás símbolos del Estado."
 Puestos aquí, uno se pregunta qué dirá la Constitución al respecto, para que lo escrito sea de tan difícil encaje en la misma :

" Artículo 2 : La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas."

" Artículo 4.2 : Los Estatutos podrán reconocer banderas y enseñas propias de las Comunidades Autónomas. Estas se utilizarán junto a la bandera de España en sus edificios públicos y en sus actos oficiales."

Y como no acabo de ver cuál de las palabras escritas supone tan gran problema que haga incapaces de coexistir ambos ordenamientos, recuerdo que los Estatutos de Andalucia y de la Comunidad Valenciana no tuvieron este tipo de controversias, así que acudo a sus escritos para observar cuál fue el matiz diferenciador que ambos introdujeron para no tener problemas de constitucionalidad.

Estos fragmentos son del Andaluz :

" Artículo 1.1 : Andalucía, como nacionalidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que reconoce la Constitución, se constituye en Comunidad Autónoma en el marco de la unidad de la nación española y conforme al artículo 2 de la Constitución."

"  Artículo 3 . Símbolos

1. La bandera de Andalucía es la tradicional formada por tres franjas horizontales —verde, blanca y verde— de igual anchura, tal como fue aprobada en la Asamblea de Ronda de 1918.
2. Andalucía tiene escudo propio, aprobado por ley de su Parlamento, en el que figura la leyenda «Andalucía por sí, para España y la Humanidad», teniendo en cuenta el acuerdo adoptado por la Asamblea de Ronda de 1918.
3. Andalucía tiene himno propio, aprobado por ley de su Parlamento, de acuerdo con lo publicado por la Junta Liberalista de Andalucía en 1933.
4. El día de Andalucía es el 28 de Febrero.
5. La protección que corresponde a los símbolos de Andalucía será la misma que corresponda a los demás símbolos del Estado."

Así a bote pronto, pues no me parece muy diferente, salvando colores, fechas, etc. .  A ver si el Valenciano aporta algo más de luz :

"Artículo 1.1 : 1. El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la Nación española, como expresión de su identidad diferenciada como nacionalidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana."

"Artículo 4 : Símbolos
1. La Bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta.
2. Una Ley de Les Corts determinará la simbología heráldica propia de la Comunitat Valenciana que integra las tres provincias de Castellón, Valencia y Alicante."

Hay que recordar que ambos estatutos fueron redactados con el beneplácito del Partido Popular, que es el mismo partido que les metió a los del Constitucional el mochuelo del Estatut. En tal estado de cosas, entiendo 
  1. Que los señores del T.C., cuyos cargos estaban próximos a caducar, vieron en el Estatut una bicoca que les posibilitaba seguir chupando del bote.
  2. Que el PP se equivocó, y el documento que debía haber llevado al Constitucional era el Diccionario de la Real Academia.
  3. Que en todo el transcurso de la polémica creada se han invertido y siguen invirtiéndose toneladas de mala fe, y no precisamente por parte de Cataluña. 
Y sobre todo, me queda claro que el problema no radica ni en interpretaciones, relecturas ni demás memeces.  El problema radica en la configuración actual del Estado. Esta cuestión dejará de existir el día que nuestro país se llame :

REPÚBLICA FEDERAL DE ESPAÑA